Entre Xithás y Cuernudos: Un Safari Fotográfico a Través del Carnaval Hidalguense.
Entre Xithás y Cuernudos: Un Safari Fotográfico a Través del Carnaval Hidalguense.

Del 3 al 6 de marzo, un grupo de fotógrafos, viajeros y apasionados de la cultura emprendimos una expedición única: el Safari Fotográfico "Entre Xithás y Cuernudos". Nuestra ruta nos llevó a través de los carnavales de San Lorenzo Itztacoyotla y Calnali, dos de las celebraciones más vibrantes, coloridas y fascinantes de la Sierra hidalguense. Más que un simple viaje, esta travesía fue una inmersión en las tradiciones más profundas de la región, una oportunidad de documentar con nuestras cámaras la riqueza cultural, la intensidad de los festejos y la identidad de los pueblos que mantienen viva la herencia de sus ancestros.

La Expedición: En Busca de la Esencia del Carnaval
Desde el inicio, este viaje se sintió como una expedición de descubrimiento. La emoción de adentrarnos en los rincones de Hidalgo para ser testigos y narradores visuales de sus carnavales nos impulsó con energía. Viajamos entre montañas, valles y ríos, explorando comunidades que, en estos días, se transforman en escenarios de un frenesí de música, danza y color.

Cada parada nos permitía conectar con la gente, con los rostros curtidos por el sol, con los niños que miraban con curiosidad nuestras cámaras y con los ancianos que nos contaban, entre risas y nostalgia, cómo han cambiado los carnavales con el tiempo. La sensación de llegar a San Lorenzo Itztacoyotla fue indescriptible: un pueblo en ebullición, con cuadrillas preparándose, banderas ondeando y el sonido inconfundible del "Toro Requesón", el himno de su carnaval, resonando en cada esquina.

La Experiencia Fotográfica: Capturando el Alma del Carnaval
Fotografiar el carnaval es un reto y un privilegio. No solo se trata de capturar imágenes espectaculares, sino de entender la historia que cada máscara, cada bandera y cada danza cuentan. En este safari fotográfico, nos convertimos en observadores y participantes al mismo tiempo. Nos adentramos en la vorágine de disfraces y comparsas, buscando el instante perfecto en el que la luz, la expresión y la acción se fusionaban en una sola imagen.

Los disfrasados, con sus atuendos coloridos y máscaras imponentes, eran personajes esenciales en nuestra narrativa visual. Sus movimientos desenfrenados, la energía de su zapateado y la intensidad con la que vivían el carnaval nos exigían rapidez, creatividad y sensibilidad para capturar la esencia del momento. Cada disparo de cámara era un intento de atrapar la magia efímera de la celebración.
San Lorenzo Itztacoyotla: Entre Trova, Banderas y la Muerte del Toro
El Carnaval de San Lorenzo Itztacoyotla es una fiesta de identidad y orgullo comunitario. La celebración se extiende durante cinco días, pero el momento más emblemático ocurre el martes de carnaval, cuando las cuadrillas de cada barrio se organizan para recoger sus banderas y recorrer el centro del pueblo al ritmo del "Toro Requesón".

Desde temprano, los caporales y cuadrillas se congregan en sus barrios, afinando detalles y alistando a los músicos. A las 10 de la mañana, comienza la concentración en el cuadro del centro. Es un espectáculo impresionante: decenas de sombreros de distintos colores identifican a cada barrio, las banderas ondean con orgullo y la música huasteca envuelve el ambiente.

El izamiento de las banderas es un acto de coordinación y esfuerzo colectivo. Postes de más de seis metros sostienen los estandartes que representan a cada cuadrilla. Cuando finalmente las banderas se alzan, estalla la celebración con gritos, porras y bailes. Es un símbolo de unidad y compromiso con la tradición.

Las cuadrillas recorren las calles ofreciendo sus "trovas versadas", ingeniosos versos que narran anécdotas del pueblo, acontecimientos del año y hasta críticas políticas, siempre con un toque humorístico. La gente los recibe con alegría y colabora económicamente con los trovadores como muestra de apoyo.

Por la tarde, llega el momento más esperado: la "matanza del toro". Cada cuadrilla presenta su toro, hecho de troncos y apachite, y lo enfrentan en una danza frenética que simboliza la destrucción de lo malo. "Jugar con el toro" es una tradición que involucra a todas las generaciones, desde niños hasta ancianos lazando al toro, en una intensa lucha que concluye con el derribo del animal. Al final del día, las banderas se bajan con el mismo fervor con el que fueron izadas, y las cuadrillas regresan a sus barrios, donde la fiesta continúa con más música y convivencia. En voz de "el Chipote" Don José Luis Olvera nod dijo, -Mi papá no era de muchas palabras o de llevarnos a la escuela como a los niños de ahora, pero cuando llegaban las fiestas, me tomaba de la mano y me decía; mi hijo póngase su máscara y su sombrero, y vámonos al carnaval.

Calnali: El Desfile de los Carnavaleros
El miércoles de ceniza nos trasladamos a Calnali, donde el carnaval adquiere otra dimensión. Aquí, los personajes principales son los "Cuernudos", figuras cubiertas con máscaras de madera y ropajes multicolores que recorren el pueblo en un desfile espectacular.

El desfile principal es una explosión de creatividad y desenfreno. Cada cuadrilla desfila con sus propios personajes, representando desde figuras tradicionales hasta sátiras de la vida política y social. La atmósfera es de pura algarabía: la música retumba, los bailes son electrizantes y los espectadores se involucran activamente en la celebración.

Capturar este carnaval con la cámara es un desafío emocionante. El movimiento es constante, la luz cambia con rapidez y las expresiones son intensas. Los rostros ocultos tras las máscaras parecen cobrar vida propia, y la danza de los Xhitas es una mezcla de tradición y rebeldía. Al final del día, el cansancio es palpable, pero también la satisfacción de haber sido testigos de una celebración que es mucho más que una fiesta: es un acto de resistencia cultural.
El Retorno: Dos Ríos, Dos Mundos
Antes de regresar, hicimos una última parada en Chalmita, donde fuimos testigos de un fenómeno natural impresionante: la unión de dos ríos completamente distintos. El río de Tolantongo, con sus aguas termales de color turquesa, se encuentra con el río Amajac, de aguas frías y cristalinas. La mezcla de temperaturas y tonalidades crea un espectáculo visual único.
Después de días de intensa actividad, este fue el lugar perfecto para reflexionar sobre la experiencia. Entre el sonido del agua y la brisa fresca de la sierra, comprendimos que este viaje no solo nos dejó fotografías, sino memorias imborrables y un profundo respeto por las comunidades que nos recibieron.
El Safari Fotográfico: Turismo Sustentable y Respetuoso
El modelo de Safari Fotográfico "Entre Xithás y Cuernudos" no es solo una expedición de imágenes, sino una forma de turismo sustentable que promueve el respeto por las tradiciones y el entorno. Cada actividad se llevó a cabo con el compromiso de no alterar la esencia de los carnavales ni interrumpir su desarrollo.

Más allá de capturar fotografías, este viaje nos permitió generar conciencia sobre la importancia de preservar estas festividades y compartirlas con el mundo desde una perspectiva de respeto y admiración.

Agradecemos profundamente a las comunidades de San Lorenzo Itztacoyotla y Calnali por abrirnos sus puertas y permitirnos ser parte de sus celebraciones. A cada caporal, músico, trovador y danzante que compartió su historia con nosotros. Y a todos aquellos que hicieron posible esta expedición, gracias por demostrar que el turismo puede ser una herramienta para la conservación cultural y la valoración de nuestras raíces.
Nada de esto hubiera sido posible sin la generosidad y el apoyo de grandes amigos. Un enorme agradecimiento a mis amigos y colegas Enrique Lugo y Susana Rojo, cómplices de esta gran aventura. Un reconocimiento especial a Alam Javier Téllez Ramos "Pipo", al Sr. José Luis Olvera Isidro "Don Chipote", al Sr. Vicente Cortez, al Sr. Jaime Isidro, al Prof. Saúl Tapia, al Sr. Paco y, por supuesto, al Presidente Municipal de San Lorenzo Itztacoyotla, el Prof. Luis Enrique Tapia, por todas las facilidades brindadas.
A toda la gente de Itztacoyotla, que nos recibió con los brazos abiertos y nos permitió adentrarnos en su mundo, ¡GRACIAS! Su calidez y pasión hacen de este carnaval una de las expresiones más intensas y coloridas de nuestra cultura.
Hasta la próxima aventura.